("El
ruido del tiempo", Canal de Isabel II, Madrid, 1996, Sala Amarica
de Vitoria, marzo 1997, Ciudadela, Pamplona, abril 1997)
La
posibilidad de proyectar en el depósito del Canal Isabel
II condujo el planteamiento del proyecto. El proceso se inicia con
la filmación de una serie de vasos de agua con cucharas dispuestos
ante una cámara estenopeica. El registro del film estaba
condicionado por los efectos de refracción y deformación
que produce dicho medio.
Influenciados
por el conocido ejemplo de Bergson que dice.
"Cuando pongo azúcar en un vaso de agua,
debo esperar a que el azúcar se disuelva".
Y la contestación dada por Deleuze: "Bergson
parece olvidar que el movimiento de una cuchara puede apresurar esa
disolución. Pero, ¿qué quiere decir ante todo?
Que el movimiento de traslación que separa las partículas
de azúcar y las pone en suspensión en el agua, expresa
a su vez un cambio en el todo,... Si la agito con la cuchara, acelero
el movimiento, pero también cambio el todo que incluye ahora
a la cuchara, y el movimiento acelerado continúa expresando
el cambio del todo."
G. Deleuze, Imagen-movimiento. Ed. Paidos, Barcelona 1984, pág.23
La película filmada es posteriormente
digitalizada, trasformando la linealidad del film en una forma circular.
El foco que proyecta dicha imagen la hace girar, recorriéndola
poco a poco, al tiempo que el propio proyector va a su vez girando,
trasladando la imagen por el fondo esférico del viejo depósito
de agua.
"Y todo alude, todo es
alusión y todo es oblícuo, la luz misma que se manifiesta
como reflejo se da oblicuamente, mas no lisa como espada. Ligeramente
se curva la luz arrastrando consigo al tiempo. Y no se olvidará
nunca que la curvatura de luz y tiempo no es castigo, o que no lo
es solamente, sino testimonio y presencia fragmentada de la redondez
del universo y de la vida". M. Zambrano.
Claros del Bosque. Ed. Seix Barral, Barcelona, 1990, p. 12