Sobre la Dificultad de Utilizar la Tecnología desde el Arte y
Cómo Encontrar Formas de Solución
Maribel Domènech
Publicado en Trato de la Luz con la Materia: Maribel Domenech y Margo Sawyer. Ed. Grupo de Investigación HUM-480 "Constitución e interpretación de la imagen artística" Universidad de Granada  
 

 

¿Cuáles son para usted, después de su experiencia, los medios básicos para empezar a trabajar con la luz?

Trabajar con luz requiere tener conciencia de ella, conocer la importancia de su manifestación, dado que encierra el enigma de la visión, pues sin ella no podemos ver y por tanto no podemos percibir nuestro entorno inmediato, ni comprender el universo que nos rodea. La luz, es imprescindible y necesaria para ver las cosas como son, pero para que podamos percibirla, necesitamos que ésta se desarrolle en la oscuridad; solo en lo oscuro se percibe la intensidad de la luz, de esa manera siempre que hablamos de luz, necesitamos definirla en la oscuridad. Toda idea, para poder expresarla en su integridad precisa relacionarla con su opuesto, de manera que, explorar la luz en la oscuridad y sus diferentes gradientes de intensidad, nos puede llevar a reflexionar y actuar sobre un infinito campo de posibilidades dentro del campo artístico.

Se puede utilizar la luz como materia y también como material, como medio y como obra. Se puede establecer un dialogo entre luz y oscuridad, espacio y tiempo, discurso y tecnología. A partir de estos presupuestos puedes comenzar con medios rudimentarios o sofisticada tecnología a crear experiencias con las que se puede aprender y comprender muchos de los aspectos que forman parte de su conducta y que nos va a permitir orientarnos en el entendimiento de la luz como discurso y material artístico. No debemos olvidar que trabajar con luz implica trabajar no sólo con tecnología sino también con conceptos filosóficos, perceptivos, simbólicos, científicos, etc.

Recuerdo en mi caso que durante el proceso de trabajo que realizaba a principios de los ochenta con la construcción de cajas en hierro en donde quedaba encerrado el espacio oscuro; la realización de un cofre como metáfora del espacio privado, de la "casa", hizo que construyera una pieza con puerta y ventana. Simplemente, el perforar la plancha y permitir que la luz penetrara en el interior de ese espacio oscuro provocó, tal conmoción en mí, que hizo que a partir de ese momento la luz formara parte de todo mi trabajo hasta la actualidad.

Los medios para trabajar con la luz pueden ser muy amplios, dependiendo del interés que se tenga por este medio. Por supuesto he ido explorando distintos dispositivos conforme iba evolucionando mi trabajo, la mayor parte de ellos eléctricos, pero hoy en día podemos utilizar desde medios tan simples como sombras proyectadas por cualquier elemento expuesto al sol o al fuego o a la electricidad, hasta proyecciones, estáticas o en movimiento de imágenes digitalizadas en interfaces interactivos.

Enumere y explique cuáles han sido las dificultades para acceder a trabajar artísticamente con los elementos tecnológicos luminosos que usted maneja.

Siempre me ha interesado trabajar alrededor de la luz con aquellos materiales sencillos y cotidianos que transmiten su energía, tales cómo: cables eléctricos o de sonido, lámparas, bombillas, tubos de neón..., objetos y artilugios que son muy fáciles de encontrar en nuestras casas y adquirir en cualquier tienda de electricidad del vecindario, aunque en ocasiones, dada la gran cantidad de cables y tubos de luz que utilizo, siempre se tiene que preparar un proyecto y hacer una petición de material más preciso o las obras necesitan una tecnología más sofisticada que necesita ser producida por encargo. De todas formas el coste de estos trabajos siempre es alto. Creo que esa es la mayor dificultad, ya que estamos hablando de un medio que la mayoría de las veces tiene un alto coste y encontrar esa producción se ha transformado en un trabajo más a realizar por el artista a la hora de proyectar una obra o una exposición.

Uno de los rasgos fundamentales de la luz como materia, es justamente su inmaterialidad, aparece y desaparece la obra artística en segundos, y en ese mismo espacio, cuando desaparece la materialidad de la obra, se descubre la importancia del medio o técnica que la ha generado. Otras veces es muy importante visualizar ambos aspectos: obra y tecnología. En este momento es éste el aspecto que más me interesa. Es un proceso en el que siempre se debe ser muy cuidadoso y preciso con los medios técnicos y la puesta en escena del trabajo, pues un pequeño fallo, puede provocar que la obra se desvirtúe o no exista. Por este motivo se debe conocer qué medios son los más adecuados para cada trabajo y trabajar en equipo con técnicos especialistas que puedan resolver cualquier contingencia.

La supeditación que tiene la luz al espacio en el que se va a ubicar la obra es fundamental. La mayoría de las veces las instalaciones artísticas requieren de un espacio propio, de esa manera se controla perfectamente la disposición de la tecnología que soporta la obra. El problema surge cuando se construyen objetos más o menos tecnológicos. Se puede dar el caso de trasladar la misma obra a diferentes lugares, como exposiciones itinerantes o ferias de arte y, para su visualización, se necesita casi siempre un espacio oscuro o aislado para que la luz no contamine otras obras y nos encontramos con lugares difíciles de transformar de manera que la obra no puede ser instalada en toda su expresión. La construcción de cajas de luz me permitió "encerrar" el haz luminoso, de manera que aparecía dentro de la caja concentrando en ella toda su energía. En la actualidad en cambio luz, tiempo y espacio comparten con el público el espacio expositivo.

¿Cómo cree que unifica en sus obras los aspectos tecnológicos de los puramente lingüísticos?

Unir discurso y tecnología es fundamental, pues muchas veces la seducción por los medios y su espectacularidad te puede apartar del porqué la estás utilizando. Creo que, al igual que cualquier otro material, la luz debe expresar una poética artística. Ningún material es ajeno a lo que se quiere decir con él, ya que siempre el material posee muchas evocaciones intrínsecas y al ser utilizado como medio expresivo, denota ya algunas aportaciones significativas. Me resulta imposible separar ambos aspectos, hace poco, revisando mi trabajo, releyendo textos y una pequeña biografía que escribí con motivo de una exposición de escultura en el IVAM, he podido comprobar esa dependencia que tienen estos aspectos en mi obra a lo largo de toda mi trayectoria. Haciendo un pequeño recorrido de mis inicios a la actualidad, creo que se puede ver esa evolución en la que el discurso y los medios, han estado siempre íntimamente ligados.

Durante los años 1983 empecé trabajando con una serie de esculturas de carácter objetual vinculadas al espacio cotidiano que me era más próximo: la casa. La silla es el elemento sobre el que trabajé. El hierro y el hecho constructivo, junto a la figura humana y su articulación, es lo que más me interesaba.

En 1986 leo mi Tesina "La silla y su representación en la escultura del siglo XX', y construyo una serie de obras en las que interviene la instalación de sillas y mesas donde se ejemplifican rituales en donde el espacio cotidiano es el protagonista. Más tarde construyo esculturas que son objetos de posesión: caja, armario, vitrina, cofre... No son objetos que se comparten. Esta serie de esculturas participan de unas caracterÌsticas comunes: su reducción formal a caja contenedores y el protagonismo del espacio interior sobre el exterior. La acción de habitar es el denominador común. Empiezo a trabajar con luz.

En 1988 leí mi Tesis Doctoral sobre "La poética del espacio cotidiano: una propuesta serial en torno a la escultura objetual". Esta investigación me llevó a trabajar sobre "la ventana", ese muro transparente interrumpido por perfiles de hierro o aluminio y materiales traslúcidos que encierran la intimidad del lugar, de la casa. Incorporé luz de neón y tejidos. Hacía referencia a la vida diurna y nocturna. A partir de mi trabajo "...y llegó la noche" de 1987, comencé a trabajar exclusivamente con luz negra como metáfora de privacidad. A principios de los 90 incorporo en mi trabajo radiografías personales, la referencia a la ventana había evolucionado hacia la construcción de cajas de luz dentro de las cuales se percibían las radiografías: Caja-casa-cuerpo, perfiles de aluminio cubiertos de tejidos traslúcidos y opacos, construyo estructuras externas que hablan de vivencias internas. La luz negra define el espacio oscuro, la mirada hacia el interior.

Posteriormente, en 1993, abandono la rigidez de las estructuras y construyo cuerpos blandos con PVC, parecen "pieles protectoras" y transparentes que dejan ver el interior del cuerpo humano, sus emociones y debilidades. Es interesante como con el tiempo la luz negra provoca oxidación en el PVC al igual que el sol en nuestra piel. Me interesa que se recoja el tiempo, los arañazos, la vejez. Construyo mis primeros vestidos e incorporo la fotografía en mi trabajo: ataduras, tatuajes y cicatrices, la piel como escudo protector y espejo de acontecimientos.

Empiezo a tejer, realizar "resumen de una vida" (1994), fue una necesidad y el punto de partida, es un trabajo en progreso que me incitó a continuar tejiendo fundas corporales sólidas. Tejer es como escribir, utilizas un elemento lineal que entrelazas con las agujas para materializar un pensamiento, un discurso. Tejiendo, tomas conciencia del tiempo, lo puedes hacer visible. Es un proceso lento. Es hacer avanzar la vida, la experiencia, la existencia. Tejer vestidos, refugios para poder sobrevivir, alambradas eléctricas que protejan ese espacio privado. Me interesa tejerlo para permanecer inmóvil, anclada a un lugar determinado, como una casa.

Vestidos y fotografías, desde entonces, se presentan siempre juntos. El hilo eléctrico tejido se convierte en un campo magnético cargado de energía, me interesa trabajar sobre la soledad y la necesidad de comunicación. Empecé a utilizar cables de sonido que tejo en forma de vestido por el que la voz corre por los hilos como la sangre por las venas hasta salir al exterior en una comunicación íntima de tu a tu. En la actualidad, la fotografía de gran formato toma más importancia en mi discurso y los vestidos se extienden por el suelo alcanzando grandes dimensiones... sigo tejiendo.

La dificultad propiamente técnica ¿cómo la soluciona? ¿Trabaja con técnicos especialistas?, ¿hasta qué punto se apoya en ellos?

Siempre he trabajado en equipo. Como he comentado antes, lo importante es saber lo que quieres hacer y cómo, a partir de ahí te tienes que preocupar buscar los medios para llevar a cabo tu trabajo.

Considero que la labor del artista se encuentra en la creación y que el proceso de visualización de la obra puede requerir trabajar con técnicos especialistas con los que tienes que colaborar conjuntamente hasta finalizar el proyecto. Ni conozco todas las tecnologías, ni poseo a mi alcance los medios necesarios para realizar el trabajo en muchas ocasiones, por lo que necesito ayuda. La verdad es que aprendo mucho consultando mis dudas o trabajando junto a técnicos o/y artistas que me proporcionan datos y me permiten concluir procesos. Podría aquí diferenciar mi trabajo personal, del trabajo que realizo en el Grupo de Investigación Laboratorio de Luz de la Universidad Politécnica de Valencia.

En mi estudio trabajo con una o más personas, depende de la envergadura del proyecto, tejer es un proceso lento y además el cable eléctrico, al ser de cobre, adquiere un peso importante, de manera que una sola persona no puede manipularlo, por ello, suelo montar un taller de tejedoras, al que también se suelen incorporar hombres pero no siempre, con el fin de que el proyecto avance con regularidad y finalice en tiempo. Es un punto de encuentro en donde se cruza información. Es esta una actividad que considero muy interesante, ya que me lleva a la memoria la tradición del trabajo diario de las mujeres alrededor de la mesa con sus labores. En este taller, formado casi siempre por artistas jóvenes, se transforma la mayoría de las veces en un lugar de comunicación, en un foro de debate de los aspectos más privados y de críticas contrapuestas de la actual situación social, cultural y artística que nos rodea.

Posteriormente siempre necesito trabajar con especialistas técnicos según cada dificultad planteada. Las pequeñas instalaciones de luz las resuelvo personalmente, pero las grandes instalaciones de tubos de luz requieren que colabore un artista técnico en electricidad, con el que tengo la suerte de contar hasta el momento; con los vestidos de sonido se hizo necesario un compositor y músico, ya que necesitaba un estudio de grabación y manipulación del sonido por ordenador; las fotografías de gran formato requieren un fotógrafo y un laboratorio profesional, la fundición de piezas en serie o múltiples necesitan la industria, etc...

Por otro lado, son muy distintas las condiciones de trabajo del grupo de Investigación Laboratorio de Luz, lo formamos trece miembros en la actualidad, el grupo se enriquece con las experiencias de cada uno de nosotros, que son muy diversas, en las que seguimos cada uno trabajando en solitario y por supuesto, con trabajos de investigación del grupo que surgen de la necesidad de plantear proyectos conjuntos, con una tecnología mucho más compleja. Estos proyectos surgen del debate de las ideas, tecnología a utilizar, espacio expositivo, producción, publicación, etc. La Universidad te permite trabajar con medios, es un enorme esfuerzo que hay que hacer, dependemos de los programas I+D del Ministerio y conseguir subvención no es muy fácil para nuestros proyectos, pero hemos conseguido de esa manera adquirir equipamientos tecnológicos adecuados para poder ir creciendo y profundizando en nuestras investigaciones. En este caso la colaboración y ayuda de cada uno de sus miembros, con todos sus conocimientos y experiencias, es muy importante y nos permite seguir avanzando. La progresiva formación tecnológica se hace necesaria.

¿Cree que el alto coste económico de esta tecnología es impedimento para realizar ensayos procesuales?

Siempre trabajo con proyecto, trabajar con luz requiere tantas consideraciones a tener en cuenta, que no puedo plantear una obra sin ensayos previos y mucho menos una exposición. La visualización previa de todas y cada una de las obras se hace necesaria, este tipo de ensayo procesual puede tener casi siempre un coste bajo o por lo menos asequible, dependiendo de cada proyecto, puesto que no es necesario realizar una maqueta exacta, también se pueden generar experiencias aproximadas o comprobaciones que te confirmen la necesidad de cada elemento que compone tu proyecto final.

Incluso ahora, con las obras tejidas, necesito realizar ensayos de cÓmo abordar el trabajo, pues cuando tengo ideas claras de lo que pretendo hacer, necesito tejer un patrón o calcular que dimensiones va a tener, donde va a ser instalado, con cuantos puntos empiezo, cada cuantas pasadas reduzco puntos, si todos los fragmentos que tejo son iguales, si cada uno es diferente, si es una pieza sonora donde están las conexiones, si hay luz donde se sitúan los tubos, el equipo eléctrico, siempre se hace necesario un gran trabajo previo y de comprobación de que todo está en su sitio y funciona como tu quieres. Con las proyecciones es lo mismo, también con la escenografía montada para las ampliaciones fotográficas que realizo.... Cada una de las fotografías murales necesitan tener concluido el trabajo previo de tejer, buscar un espacio que signifique y acompañe la obra y el modelo, el encuadre más adecuado, la iluminación, etc. ....

En el Laboratorio de Luz no entendemos otra forma de actuar, se deben generar numerosos ensayos procesuales para conseguir y llegar a objetivos marcados y la pluralidad de las obras de cada uno hace que existan numerosas formas de visualizar previamente cada uno de los trabajos. Son muchas horas dedicadas a comprobaciones y experiencias. En nuestra última exposición en la ciudad de Lieja, presentamos precisamente trece proyectos individuales y tres proyectos conjuntos, es un antiguo edificio industrial de tres plantas y sótano que nos ha permitido explorar y presentar nuestras últimas producciones, fruto de un trabajo de tres años: "PB 97 0335 [idea] [imagen] [universidad]", que es el primer proyecto que hemos realizado los miembros actuales del grupo, una instalación interactiva activada por el público cuando camina por los sensores situados en el suelo, seleccionando los vídeos realizados por cada uno de nosotros acerca de la idea de universidad. El otro trabajo: "ON/OFF", se compone de una pantalla transparente situada en una esquina de la sala, recoge un pequeño espacio que es filmado y proyectado sobre ella desde el exterior; el movimiento del público es filmado. El juego cruzado de perspectivas, dentro-fuera, altera los códigos de percepción. El doble sistema invierte la relación espectador/espectáculo y nos invita a reconsiderar los límites propios de la perspectiva visual. Y "Batterie-Cinema", que es el último proyecto del Laboratorio de Luz, realizado especialmente para el espacio expositivo. Se compone de un sistema de vídeos interactivos que emiten de forma aleatoria diferentes secuencias sobre cuatro films de Godard, cada uno de ellos aparecen sobre una pantalla de TV al accionar los platos de una batería sobre la que el espectador es invitado a golpear. 

¿Tiene su trabajo un proyecto cerrado de realización dado el alto costo y disponibilidad de los medios empleados?

El proyecto en mi trabajo siempre es abierto en sus inicios, a la búsqueda de los medios y materiales adecuados para visualizar la obra, pero evidentemente cuando alcanza madurez el proyecto, intento por todos los medios llevarlo a cabo con los materiales y la tecnología adecuada. Creo que no debe uno mismo excluirse de llevar a cabo su proyecto, a pesar de las dificultades que pueda encontrar por el alto coste que puede tener su trabajo y el tiempo que debe dedicarle para encontrar producción, creo que todo condicionante alimenta nuestra creatividad y poder de adaptación.

Cuando construyes objetos de dimensiones manejables, puedes asumir costes propios, pero cuando trabajas con proyectos de instalación, que abarcan grandes espacios, y con medios tecnológicos, tu trabajo depende de la producción, que se debe buscar fuera de tus bolsillos. En este caso, debes plantearte la acción y búsqueda de oportunidades para poderlo llevar a cabo o dejarlo provisionalmente como un "proyecto de carpeta" a la espera de ser producido. Pienso que las oportunidades no aparecen ante ti por sÌ solas, debes ir en su busca para encontrarlas. De todas maneras esta dificultad no debe parar la din·mica creativa de la obra, se puede seguir mientras tanto con otras ideas o adaptaciones.

 

¿De qué manera influye en el nivel significante la tecnología de la luz como elemento básico? ¿Se crea una nueva filosofía alrededor de estas obras?

Me interesa mucho todo el universo de significados que tiene la luz y su poder filosófico, entendiendo que la luz irradia energía, fuerza... En mi trabajo, la luz negra, queda relacionada con el espíritu, con el conocimiento, por tanto es utilizada en un sentido de interioridad espiritual, física y también de intimidad. Tiempo y luz siempre han ido juntos, para mÌ es muy importante en los últimos trabajos utilizar esos pequeños fragmentos de luz como unidades de tiempo.

A lo largo de los años he ido utilizando diferentes materiales y procesos conforme el discurso iba evolucionando poco a poco. Mirando hacia atrás me doy cuenta que paso tiempos concretos trabajando alrededor de ideas que me llevan unas a otras. Sabemos que el arte no surge de la nada, sino que se llegan a soluciones artísticas como resultado de nuestras influencias sociales, culturales, políticas, de género.... Los artistas creamos a partir de nuestras experiencias, no porque las percibimos, sino porque las vivimos.

Me interesa tejer sobre el tiempo de la existencia y la acumulación de energía que puede manifestarse mediante el campo electromagnético que crean los miles de metros tejidos. La luz se reduce a pequeñas constelaciones que quedan como reductos de intimidad y símbolos sexuales dentro de las esculturas o situadas en pequeños rincones de los espacios donde están instaladas las piezas. Estos tubos de luz, aparecen diminutos en medio de miles de metros de cable tejido en cada una de las obras. La utilización que hago al tejer, dentro del campo del arte en la actualidad, ha sido una elección decidida para usarla como vehículo de transmisión de mi pensamiento y sentimientos al campo de lo social.

 

Walter Benjamin, nos dice que el verdadero acercamiento crítico a una obra de arte empieza cuando somos capaces de entrar o revivificar el proceso de constitución que no sólo de realización técnica de la misma, ¿está de acuerdo con dicho planteamiento? ¿Cómo cree que se re-significa la luz en el proceso de entendimiento de su trabajo? Ponga ejemplos concretos.

Estoy de acuerdo con esos principios, pero considero que solamente los especialistas tienen desarrollada esa capacidad, hay que tener en cuenta que cuando te relacionas con una obra de arte debes hacer un acto de reconstrucción del proceso creativo a la inversa que su autor. Considero que esa relación puede empezar de muchas maneras diferentes, las críticas especializadas sobre mi trabajo, siempre se han realizado tras una larga charla conmigo y también tras haber facilitado textos que son importantes y que me han abierto caminos por los que proseguir buscando. Siempre me han sorprendido esas reflexiones, porque han incorporado lecturas sobre aspectos que en un principio no había tenido en cuenta, de una manera consciente y que me han sido muy útiles. Generalmente el espectador se encuentra con una relación ante la obra mucho menos profunda, tiene menos datos. Todo trabajo artístico es una obra abierta a la interpretación de cualquier espectador y es evidente que el entendimiento de!=pende de cada uno: su interés, bagaje cultural, edad y aproximación al arte.

No todas las obras comunican con la misma intensidad, hay trabajos que permanecen más herméticos y otros alcanzan ese nivel de entendimiento que comunica con el público. Creo que mi trabajo ofrece claves no directas, pero entendibles, sobre sus planteamientos y realización técnica, todos mis trabajos se funden en un mismo nivel: estructura, título y lenguaje. Visualizan con claridad el proceso técnico y pienso que también el significado que tiene para mÌ la luz. Voy a poner como ejemplo la obra "para observar el mundo a una cierta distancia"(1996) el vestido está tejido con cable eléctrico negro, su parte inferior se extiende sobre la superficie del suelo hasta alcanzar un diámetro de 4 metros. Aleja todo de su entorno inmediato. Parece una isla. Está suspendido del techo, el cuerpo queda inalcanzable, protegido como por una coraza. La distancia física le es necesaria para percibir su existencia y observar con más claridad lo que acontece a su alrededor. Pero la distancia también es percibida por el espectador que se sitúa en el límite de la orilla del vestido, ni siquiera alargando la mano podría tocar la punta de los dedos de la hipotética persona que ocupara el vestido y viceversa.

Esa percepción de fuerza vital, o experiencia vital que actúa, se debe a los diez mil metros de cable tejido que dotan a la obra de una gran fuerza visual, diríamos que en su tejido está atrapado el tiempo, la experiencia, la energía, la vida. En su color la oscuridad, la intimidad. En su forma la identidad. En el tejer la escritura, la palabra. El vestido tiene un pequeño tubo de luz negra prendido en su interior, a la altura del pubis, las vibraciones gaseosas de la luz negra parecen pulsiones de vida.

 

¿Cree que es preciso crear foros de reflexión y comprensión alrededor de estas obras?

Todas estas actividades son tan útiles tanto para los artistas como para el público en general. El artista necesita buscar, estar al corriente, informado, permanecer abierto, conocer, nutrirse en los contextos artísticos, en la vida cultural y social, en la sensibilidad actual, en la vida cotidiana..., para experimentar, dejarse sorprender, analizar la obra de otros autores, reflexionar, investigar, construir y participar en la construcción de su territorio artístico. Siempre es interesante fomentar actividades que nos lleven a una mejor comprensión del arte y la aplicación de las nuevas tecnologías al arte contemporáneo puede hacer necesario que se creen esos foros de debate. Organizar exposiciones, seminarios, talleres y conferencias, o participar en encuentros donde tecnólogos y artistas, compartan experiencias. Se fomentaría una mejor reflexión y comprensión de los medios y lenguajes utilizados. La información resultante podría difundirse socialmente y llegar también a espacios educativos o especializados, como por ejemplo estáis haciendo vosotros aquí en Granada.

Las obras de arte resultantes de estas complejas tecnologías no son de difícil comprensión para el espectador, en la actualidad podemos decir que todo el mundo está familiarizado con las tecnologías de la imagen y la luz. Los niños nacidos a finales de los setenta y ahora jóvenes, se han educado con estos medios. Diríamos que el grupo familiar asume la tecnología con naturalidad. En nuestras casas solemos tener TV, ordenadores (muchas veces más de uno), cámaras de: vídeo, fotográficas, digitales....Considero más bien que este tipo de arte está próximo al público, quizás no lo reconocen en algunas ocasiones como obra de arte, porque hoy todos estos medios son utilizados habitualmente con motivo de cualquier actividad social y/o cultural: espectáculos teatrales, presentaciones de campañas políticas, festivales de música, etc. Es el público el que debe cambiar, para lo cual se deben crear las condiciones para que  sea capaz de acceder a la cultura y a las artes y no que la cultura y las artes se adapten a las demandas del público.

 

¿La tecnología utilizada en arte crea, aún más, el cerco que impide el acercamiento del público al arte actual?

Considero que ese cerco al que aludes no está solamente en el arte que utiliza una cierta tecnología, ese es un problema que tiene el arte contemporáneo en general, aunque dadas las características del arte de la luz este problema crece desde sus comienzos. Si retrocedemos a la revolución Industrial vemos cómo provocó un cambio decisivo en la vida diaria, sobre todo a finales del siglo XIX, fue un factor determinante que descubrió también a los artistas un campo a investigar de multitud de nuevos materiales. Pronto muchos artistas se plantearon al acercamiento del arte a las nuevas tecnologías, a la fusión arte-máquina. El público no estaba preparado para percibir estas sensaciones nuevas en su concepto de lo artístico y tampoco en el plano experimental. Numerosos fueron los intentos de integrar la luz como medio artístico y numerosas también, la negación del espectador de acogerlas, dada su inmaterialidad.

De todos los primeros movimientos que han sido promotores a gran escala de la nueva forma de entender el arte como son el Futurismo, Dadaismo y Constructivismo, surgieron obras que determinaron que la intervención artística se extendiera más allá del lienzo o la materia escultórica. Desde entonces podemos recorrer un siglo de experiencias artísticas en este campo.En la actualidad, el arte es un objeto de mercancía más que nunca y este problema continúa. Por otro lado, podemos decir que el espectador no sólo contempla una obra particular, sólida y exenta, en la actualidad, sino que también se puede bañar en la luz que emerge de los neones, o en los reflejos del movimiento de líquidos provocados por la incidencia de la luz. Encuentras obras que te introducen en espacios modificados por transparentes tejidos, o en espacios inciertos de difícil percepción provocados por la luz, por la imagen proyectada, estática o en movimiento, que genera multitud de posibilidades perceptivas en el espacio. La imagen viaja en forma de haz luminoso hasta ese encuentro con lo material, variando cualquier posición espacial, para ello los medios técnicos son muy diversos.

 

¿Cómo cree que podría articularse, en el caso que crea que puede hacerse, una organización y sistematización de estos procesos expresivos, desde la perspectiva de una Facultad de Bellas Artes?

La enseñanza del arte tiene que estar actualizada, acoger el presente y junto con el pasado, formar un entramado de conocimientos fundamentales para el estudiante. Ello requiere que la universidad tenga vertebrada una estructura, de manera que la docencia y la investigación vayan juntas. La enseñanza de la tecnología, la creación de Laboratorios con diferentes procesos, los grupos de investigación..., son estructuras que tenemos en nuestras facultades desde hace unos años, pero es ahora cuando adquieren un soporte importante al que se ha llegado tras un largo proceso. Para articular una organización y sistematización de estos procesos expresivos es necesario simplemente crear esa necesidad.

Para trabajar con luz ha sido fundamental mi formación. Tuve la oportunidad de asistir al Seminario de Luz y Color impartido por José María Yturralde, donde pude conocer su trabajo y experiencia en este campo dentro de la Facultad de Bellas Artes de Valencia. Ese seminario fue el germen y punto de encuentro de muchos de los compañeros, hoy profesores de la Facultad, que con el tiempo nos hemos agrupado en el actual Laboratorio de Luz. La coincidencia de objetivos y experiencias en el campo de la electricidad, junto con el camino recorrido, ha propiciado que con los años llegáramos a un punto en que nos era necesario comunicar nuestras experiencias en este campo en asignaturas regladas de carácter interdisciplinar y en cursos de doctorado. Poco a poco se ha ido conformando una estructura que comenzó de una manera orgánica y hoy en Valencia ha alcanzado una cierta coherencia pendiente siempre de revisión.

Los planes de estudios dentro de las Facultades de Bellas Artes tienen ya un perfil interdisciplinar, desde hace años están en práctica programas en los que se encuentran asignaturas cuyos contenidos están vertebrados sobre ciertas experiencias alrededor de la luz. En Valencia sÌ que ocupan la luz y su tecnología los objetivos de programas de varias asignaturas que forman parte del bloque de intensificación "audiovisual", tales como: audiovisuales, diseño por ordenador, arte en la red, escenografía.... También hay un programa de cursos de doctorado con el título "Artes Visuales e Intermedia" y los grupos de investigación: "Laboratorio de creación Intermedia" y "Laboratorio de Luz". En los últimos años se intenta organizar actividades no regladas que contribuyan a una mayor ampliación de conocimientos.