| Tiempo
de Luz |
Salomé
Cuesta |
| Una conjetura: Luz, fue la primera palabra [1] ; de ahí que la luz actúe como una forma de mediación entre el hombre y el mundo, como el interruptor accionador del inicio del tiempo, y a la vez, como generador de sentidos, de refractaciones y reflejos, que nos devuelven trozo a trozo -más que contradictorios, insólitos- versiones de una misma realidad y única perspectiva. Un rayo de sol, aquel rayo de sol, de presencia invisible, es por sí mismo luz, complejidad y tiempo -materia, material y concepto; obra, por tanto, puesto que la idea de temporalidad lo comprende, no acomodado en secuencias, sino, aunque la simultaneidad aparente una unidad imposible, como yuxtaposición y estallido. La luz trabaja. Una situación de luz, como el sol, como la luz en Las olas [2], provoca un relato especular que reproduce en su interior una trama básica, cuya estructura principal y carácter se manifiesta como tiempo. El ciclo repetitivo de las olas y del ciclo solar, desvela el transcurso del tiempo, indica una temporalidad universal, solar, tal vez inmutable, capaz de activar con el flujo y reflujo de su marea (y aquí retomamos la idea de que luz fue la primera palabra), de hacer memorable y actuante, esa [3] que posibilita la convivencia de un presente sin tiempo: " Un mismo jardín, si las escenas a perdurar se toman en distintos momentos, alojará innumerables paraísos, cuyas sociedades, ignorándose entre sí, funcionarán simultáneamente, sin colisiones, casi por los mismos lugares." [4] -dice Adolfo Bioy Casares. La atemporalidad en La invención de Morel es resultado del desmantelamiento de la lógica del eje temporal, la relación posibilidad y futuro, ficción y enunciado, y pasado-presente, ha sido alterada: el futuro por ser, cuando sea debe por tanto haberlo sido, haberse transformado en un momento sin duración. Relatos como Las olas y La invención de Morel convergen en ese principio de indeterminabilidad, o de indiscernibilidad, que Deleuze utiliza para referirse al film El año pasado en Marienbad : "ya no se sabe lo qué es lo imaginario o lo real, lo físico o lo mental en la situación, no porque se los confunda sino porque este saber falta y ni siquiera cabe demandarlo." [5] Sumergidos en esta(s) historia(s) observamos una dicotomía insalvable en la relación luz-tiempo: la inmutabilidad en el movimiento de la luz solar, en su ciclo repetitivo, frente a los interludios y monólogos que intentan rescatar, quizá reforzar, la idea de tiempo. Experiencia o exploración del tiempo frente a representación; exploración que implica el deseo y lo imaginario, un presente abierto, expectante al devenir imperceptible de la luz como materia del tiempo; luz imposible de retener y que inaugura el tiempo cero de la presencia, pura presenciabilidad en la transparencia de la imagen-técnica que cada máquina arroja a cada nueva marea, en cada nueva lectura o visionado aportando un tiempo de luz. Llamaré tiempo de luz a aquellas obras que remiten a la experiencia propia de la percepción ya sean textos, relatos, film,... que experimentan el tiempo de la máquina y el tiempo del espectador compartiendo una especie de latido. Tiempo de producción y recepción que parecen acercarnos al siguiente símil: si el hombre es un ser en el tiempo, las historias aquí referidas también podrían serlo, poniendo de manifiesto diversos modos de ser en el tiempo. Luz sería la sustancia del tiempo a pesar de su invisibilidad, tiempo que maquina la presencia y sobre todo, valora lo afectivo y el flujo de comunicación, respetando la pluralidad de sentidos que circulan libremente donde la indeterminación adopta una unidad imposible: el hábito acompasado de un presente sin tiempo que se enfrenta al complejo discurso de distintas voces entrelazadas que repiten cíclicamente un discurso siempre distinto y siempre igual a sí mismo. La luz trabaja desvelando aristas sobre la imagen-cristal del tiempo, marcando algunas interrogantes que todavía permanecen abiertas. Sugeridas algunas posibles líneas, planean entonces entre la luz y el tiempo, dos problemas: uno de estructura y el otro de génesis.
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Fotograma de El año
pasado en Marienbad |
1. "Tu primera palabra ha sido: luz; y se hizo el tiempo. Luego callaste largo rato". Rilke , R.M., El libro de las horas . Ed. Lumen, Barcelona, 1989 2. WOOLF, W. Las olas . Ed. Cátedra, Madrid. 1994. 3. BIOY CASARES, A., La invención de Morel. Ed. Cátedra, Madrid. 1995. 4. idem, 167 5. Deleuze , G. La imagen-tiempo. Estudios sobre cine 2. Ed. Paidós, Barcelona, 1987. Pág. 19 |